La caminata hasta las cascadas fue larga, unos 25 km (ida/vuelta) con un desnivel leve pero constante. Llegamos con buena luz y se aprovechó la tarde para escalar un par de horas ya entrada la noche.
Al día siguiente, el clima se mantuvo estable. Había algo de nieve pronosticada, pero sin viento, lo que permitió una mañana tranquila. Desde el campamento se podía ver, entre nubes cargadas de nieve, el glaciar La Paloma casi completamente cubierto.
Al día siguiente, el clima se mantuvo estable. Había algo de nieve pronosticada, pero sin viento, lo que permitió una mañana tranquila. Desde el campamento se podía ver, entre nubes cargadas de nieve, el glaciar La Paloma casi completamente cubierto.
Definitivamente una gran salida!
Fecha: Sábado 26 y domingo 27 julio