Objetivo: Refugio Plantat y San Josecito

La ruta se inició en el sector del Cabrerío, donde estacionamos los autos y nos adentramos por el sendero. A poco andar, el recorrido nos recibe con el valle de La Engorda, bajo un cielo completamente despejado y con excelente visibilidad, lo que permitió apreciar la estructura completa del macizo y las distintas lineas que conforman el valle. La progresión a traves de este fue constante y lineal.
Luego de un par de cruces de cursos de agua provenientes de neveros y glaciares del macizo del volcán San José, nos enfrentamos a la quebrada, punto en el cual el desnivel comenzó a sentirse con mayor intensidad en las piernas. La visualización del Refugio Plantat (construido en 1937 y nombrado en honor a uno de sus constructores) fue uno de los grandes hitos de la jornada, permitiéndonos un descanso antes de continuar con los 160 metros finales de desnivel.

Al alcanzar el segundo punto logrado, el silencio fue inevitable para varios, dedicando unos minutos a contemplar la panorámica del valle junto al volcán. Con la llegada de nubosidad, se tomó la decisión de iniciar el descenso, no sin antes detenernos nuevamente en el refugio para un descanso más prolongado y reposición de energía.

Durante el regreso por el valle, justo después de uno de los cruces, uno de los integrantes del equipo sufrió un esguince en el pie, lo que obligó a ralentizar la marcha de acuerdo con sus posibilidades de desplazamiento. Afortunadamente, nos encontramos con un arriero del sector, quien muy generosamente se ofreció a trasladarlo junto a sus cabras hasta el estacionamiento. Desde allí, fue conducido directamente a un centro asistencial, resolviéndose la situación de la mejor manera posible.

A pesar del dolor y la dificultad del momento, el ánimo se mantuvo en alto: con espíritu firme y buen humor, el integrante lesionado no desmotivó en ningún momento al equipo, recordándonos que la montaña también se construye desde el compañerismo y el temple.

Queda ahora la recuperación —que esperamos sea pronta— para volver a compartir cordadas y rutas en la montaña.